Donde comer
- Café bar El Arco. Plaza San Fernando, Tfno. 683 55 33 31
- Crater, terraza gastroar. C/ Pedro Checa, 6. Tfno. 658 76 26 86
- Café bar La Yedra. Paseo alcalde Juan Martínez, 5. Tfno. 616 60 27 75
Donde dormir
- Casita Pozo de la nieve. C/ Pozo de la nieve, 16. Tfno. 687 41 16 39
- Casa Rincón. C/ Rincón, 12. Tfno. 687 41 16 39
- Casa Olmos. C/ Olmos, 4. Tfno. 687 41 16 39
Oficina de turismo
- Paseo alcalde Juan Martínez, 0. Tfno. 608 11 16 85
Historia
La historia de Iznatoraf (Jaén) se remonta al tercer milenio a.C. En la época andalusí se convirtió en una medina inexpugnable bajo el nombre de ḥiṣn at‑turāb ("fortaleza de la tierra"). Fue conquistada pacíficamente en el siglo XIII por Fernando III, quien le otorgó el Fuero de Cuenca.
Su rico legado histórico se divide en etapas clave:
- Origen Antiguo: Se especula que su estratégica ubicación a 1036 metros de altitud sirvió de refugio al general romano Pompeyo tras la batalla de Munda.
- Época Musulmana: Construyó el poderoso recinto amurallado en el siglo XI sobre estructuras anteriores. Funcionaba como una medina fortificada.
- Reino de Castilla: Fernando III la tomó sin resistencia en el siglo XIII. Pasó a manos del Arzobispado de Toledo, convirtiéndose en la "cabeza" de las Cuatro Villas (junto a Villanueva del Arzobispo, Villacarrillo y Sorihuela).
- Legado Actual: Su trazado laberíntico de origen árabe y su patrimonio monumental le valieron la declaración de Conjunto Histórico-Artístico.
Aunque discontinuo en el tiempo, el poblamiento es muy temprano en esta zona. Se calcula que en el III milenio a.C. el asentamiento en este lugar servía para controlar el camino hacia las zonas mineras de Sierra Morena.
Sigue la presencia humana hasta época ibérica, quizás como una pequeña atalaya, pero no aparecen restos romanos, por lo que se deduce que fue abandonada.
El actual nombre es de origen árabe y alude (‘hisn’, castillo, fortificación) a su muralla, construida en el siglo XI y que refuerza el altozano ocupado por la población. Como en otros casos de la provincia, no fue conquistada por las armas, sino por la negociación. Fernando III pactó con los vecinos, que abandonaron la fortaleza. Una vez repoblado, se concedió a Iznatoraf el fuero de Cuenca. De alguna manera se distingue a este lugar, porque se declaran sus tierras de realengo, es decir, no se cede a ningún señor, ni a una orden militar, ni a la Iglesia. La situación no se prolongó en exceso: en 1252 Alfonso X cede el lugar al Arzobispado de Toledo, que convierte a Iznatoraf –junto a Cazorla y Quesada– en una de las primeras villas del Adelantamiento de Cazorla. Con el avance de la Reconquista, su posición pierde importancia desde el punto de vista militar, pero cobra fuerza como centro económico, hasta tal punto que la población desborda pronto sus murallas y se establece en el llano. De esta forma, las aldeas que la rodean crecen. La Moraleja se hace villa (Villanueva del Arzobispo) en 1396; en 1450 el arzobispo Alfonso Carrillo independiza la Torre de Mingo Priego, que toma su nombre, Villacarrillo.
El arzobispado toledano reforzó sus murallas y construyó un castillo, ya desaparecido porque su función no era tanto la de defensa como la de servir de residencia.
En el siglo XVI Iznatoraf es ya cabeza del arciprestazgo y comienza la construcción de la Iglesia de la Asunción, que recibirá añadidos durante los siglos posteriores.
Durante ese tiempo, la historia de Iznatoraf es la de una villa agrícola que, con altibajos, conoce cierta prosperidad. Madoz destaca su producción aceitera (molinos aceiteros) a mediados del siglo XIX.
Fuente Ayuntamiento de Iznatoraf
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